martes, 3 de octubre de 2017

Estudiando los ríos: el trabajo de campo

   
      Los alumnos de tercero y cuarto están investigando los ríos. El viernes pasado salieron a observar, tomar notas y además hicieron algunos ligeros trabajos de limpieza en los alrededores.


    Es una gran suerte que los maestros y maestras realicen estas actividades con los niños ya que rompen con la rutina diaria del aula y trasladan el aprendizaje y el conocimiento al mundo real. Además favorece la aplicación de los conocimientos para explicar la realidad. Introduce a las alumnas en algo tan valioso como el método científico, ya que tienen la oportunidad de observar, analizar, plantear hipótesis sobre fenómenos o características: en definitiva descubrir en el medio natural. 

  Cuando estas salidas están integradas en el currículo, de forma que hay un trabajo previo en el aula, así como un trabajo posterior, el aprendizaje es mucho más productivo ya que conecta con ideas e intereses previos que los alumnos ya traen al aula. Los niños pueden comprender de forma integrada la realidad, mejorando la capacidad de interrelacionar hechos, procesos y variables. Y a la vez ganando en la consciencia de que si el conocimiento se compartimenta es con el objetivo de profundizar en distintos aspectos de la realidad. 

       Un río puede ser estudiado como parte de la geomorfología de una zona; como fenómeno relacionado con el ciclo del agua; pueden estudiarse la flora y la fauna que lo habita; cómo se halla su estado de conservación; qué medios se están o no poniendo para su mantenimiento o incluso para su aprovechamiento; qué podemos hacer nosotros para cuidarlo; qué papel cumple en la vida de la comunidad y qué papeles desempeñó en el pasado; qué hay escrito en la literatura sobre ese río, tal vez hay textos o poemas relacionados con él; se podrá estudiar la temperatura del agua, su calidad; longitud de la ruta o del tramo de río investigado... En un proyecto aparentemente tan sencillo caben todas las ramas del saber: las que hemos comentado ¡y las que hayamos olvidado que es probable que sean más numerosas!


       Estas salidas fomentan además en los niños el respeto al medio natural ya que se convierte en una experiencia vivida y disfrutada. Las tareas de limpieza que llevan a cabo les enseñan acerca de su cuidado, conservación y mejora. Al realizarlas en grupo se fomenta la colaboración, la participación activa y solidaria en actividades científicas, una base para su futuro.

      Nos da gusto verlos tan concentrados en la tarea, tan interesados. Cuando los niños están verdaderamente motivados y enfrascados en una tarea significativa qué bien se autorregula el grupo.  Todo fluye.
   

   

Estas salidas que tienen para los maestros una exigencia de organización y planificación, y de responsabilizarse fuera del colegio de toda la clase, tienen en nuestros hijos un efecto maravilloso: el crecimiento del interés y la motivación por el aprendizaje realizado en el aula pues resulta en un aprendizaje significativo no en la mera memorización de contenidos sin la asimilación de los mismos.


 



        En clase estuvieron hablando de los molinos de agua. Nos cuenta Isa "justo estuvimos hablando de que con los ríos se genera energía y los molinos aprovechan esa energía. El ver este aquí ha sido genial. Es uno de los más antiguos de la zona".

                

       

      En estas fotos que nos ha facilitado Isa (¡muchas gracias!), podéis ver a los chavales y las chavalas como auténticos científicos tomando nota de sus observaciones en sendos cuadernos de campo, redactando o dibujando, cada uno a su manera y describiendo la realidad que aparece ante sus cinco sentidos.

          La recogida de basuras surgió de ellos espontáneamente, Isa no les dijo nada: "se ha convertido en una recogida de basura por el río voluntaria, por iniciativa espontánea de ellos. Ha sido muy bonito".
          Aquí podéis verlos:




       Qué bonita y útil experiencia. Seguro que estarán deseando repetirla. Y a nosotros nos encanta que las actividades en el medio formen parte del currículo de nuestros hijos. 


      


Jornada de trabajo el sábado día 7 de octubre

¡Hola familias! 

Ya con el mes de septiembre a punto de finalizar, queremos desearos un buen curso desde la Ecoescuela y recordaros que nuestras actividades siguen en marcha. Ya estamos pensando en ponernos manos a la obra y preparar el huerto y el jardín para que los chavales puedan disfrutarlo y aprender un montón a lo largo de este año. Y qué mejor momento para tomar contacto con todo ello que aprovechar el agradable encuentro que nos propone el AFA el día 7 de octubre con motivo de la ya tradicional paella. 
A partir de las 11.00 podemos acudir al cole. Aquellos que no se dediquen a hacer paellas pueden dedicarse a las labores de preparación del huerto, como limpieza de malas hierbas, plantar algunas verduras; y de bricolaje, como aplicar barniz impermeabilizante a la caseta de aperos y bancos del jardín, pintar ruedas, revisar el riego...
Después de estas labores os podemos asegurar que las estupendas paellas que hacen los papás y mamás del cole nos sabrán mucho más ricas aún. 
No olvidéis traer las herramientas con las que contéis. 
Nos encantará iniciar el curso trabajando juntos. El año pasado se hicieron buenos progresos: el jardín y el huerto lucieron estupendos y los niños lo aprovecharon de diversas formas, con el trabajo directo y con el desarrollo de actividades creativas y de aprendizaje posteriores. Queremos darle continuidad a todo ello y os pedimos vuestro apoyo, el día 7 y también durante el curso. Cada mes tiene tareas específicas que realizar en el huerto.

¡Os esperamos!

lunes, 5 de junio de 2017

Conectar a las personas con la naturaleza

Resultado de imagen de día del medio ambiente 2017

 Hoy se ha celebrado el Día Mundial del Medio Ambiente. Este año el tema que nos propone es "Conectar a las personas con la naturaleza".
¿Cómo es nuestra relación con la naturaleza? ¿Qué vínculo tienen nuestros hijos con ella? 
Posiblemente seamos privilegiados en este entorno en el que vivimos, con multitud de espacios en los que poder entrar en contacto con ella. No tienen la misma relación niños que viven en el centro de las ciudades y que han de buscarla  intencionalmente. 
 
Colaborando y compartiendo
Si observamos un poco a nuestros niños y a nosotros, nos damos cuenta de que en general hay alguna diferencia en la forma de estar en la naturaleza. Para nosotros suele ser un paisaje, un fondo visual, un lugar de ocio y escape, que en el mejor de los casos cuidamos y conservamos, y en el peor de los casos perturbamos, causamos un impacto. Los niños tienen una forma más directa de formar parte de ella, establecen instintivamente un vínculo con el mundo natural. Para ellos supone una fuente de estímulos y aprendizaje. Especialmente cuando no son apenas guiados, investigan, buscan bichos, escalan rocas, construyen cabañas con palos, se alejan, exploran, descubren territorios, crean espacios propios. En el cole, cuando bajan al huerto o al jardín y pueden estar un buen rato, se muestran curiosos, se concentran plenamente en la tarea que realizan. Se muestran autónomos, autodirigidos y llenos de ideas. Tocan la tierra y las plantas, huelen, escuchan, se les pasan los ratos sin darse cuenta, lo viven. Y esas imágenes permanecen con ellos y tienen un impacto emocional, como vemos plasmado en las composiciones artísticas que realizan después y en la especie de tranquilidad con la que vuelven al aula a desarrollarlas. 


¡Concentración!
El contacto con la naturaleza está demostrado que produce bienestar psiquíco, tiene efectos beneficiosos en el cerebro y hasta protege de algunas enfermedades como las cardiovasculares. Desde luego todos estos beneficios no se producen con el esceso de estimulación que reciben de los aparatos tecnológicos, que también pueden tener un lugar, pero no son sustituto del contacto con la vida natural. Cuando a veces escuchamos hablar sobre el aumento de problemas de comportamiento en los niños, estrés, depresión, problemas de atención, tal vez tengan déficit de bosque, de monte, de actividades compartidas y respetuosas con la naturaleza y sus reglas, y los seres que la habitan, incluidos sus compañeros. Hay miles de aprendizajes que nos ofrece el entorno. Nuestro huerto y nuestro jardín, las rocas y árboles del patio son ese modesto, pero importante espacio, capaz de permitir que surja la vivencia y el afecto. El roce hace el cariño, dicen. Y no será por pantalones que rozan en estos espacios. Pero ¡cómo se divierten!. Promovamos ese roce, conectemos a las personas con la naturaleza. Ese es el objetivo de la Ecoescuela.
La emoción y el vínculo afectivo que desarrollen hacia el medio ambiente desde la infancia es el sustento, la tierra fértil, para el conocimiento intelectual, según se desarrollan sus capacidades cognitivas, y para el compromiso futuro con la conservación y la búsqueda de estrategias futuras para la sostenibilidad, tan necesarias, pues de ellas dependemos.

miércoles, 24 de mayo de 2017

El currículo y la ecoescuela







Hoy los niños y niñas de tercero han bajado al jardín de aromáticas para aprovechar el excelente entorno de aprendizaje que brinda la ecoescuela. Porque sí, el jardín, además de ser una invitación a los sentidos y a la contemplación, es una aula abierta en la que se pueden trabajar muchísimas cosas. En el jardín de aromáticas cabe perfectamente el currículo.

Si nos centramos en él, hoy los niños y niñas han aprendido sobre plantas en el terreno. Pero otro día, además de ciencias naturales, pueden aprender matemáticas, arte, lengua... El jardín de aromáticas y el huerto dan pie a multitud de actividades que faciliten el aprendizaje marcado por la ley educativa. Y además de contenidos, facilita la adquisición de competencias básicas.

Rescatamos el capítulo de la memoria del año pasado sobre este tema, más centrado en el aprendizaje formal.



" Habría que corregir la peligrosa desconexión entre los niños y la naturaleza, peligrosa para su salud, su crecimiento, su desarrollo y para las oportunidades que se les presenten con el fin de crear una sociedad más saludable."

 Compartir trabajos y observación de un huerto ecológico escolar y un jardín es una forma de experimentar oportunidades de aprendizaje horizontal relacionadas con las matemáticas, las artes,  los valores éticos, el lenguaje y sobre todo con las ciencias: los resultados en esta materia se han observado mucho más altos en alumnos con antecedentes en este tipo de aprendizaje activo1.

La vida de la comisión de medio ambiente/escoescuela está llena de oportunidades de aprendizaje. Se siembra a cada momento para que el alumnado sienta curiosidad por aprender, por descubrir y por participar. Es un aprendizaje significativo, basado en la acción y en los propios intereses iniciales de los niños y niñas. Se cuida y mima todo el proceso, dotando de estructura, acompañamiento, facilitación y momentos únicos, que  El trabajo en la ecoescuela es, tal y como se indica en el proyecto del CEIP La Navata en relación a la incorporación del medio ambiente en el currículo del alumnado del centro, un eje vertebrador de conocimiento, y bebe de la metodología que se aplica en el centro. Parte de los intereses de los niños para conseguir incorporar diferentes aprendizajes.


En relación a la Ley educativa vigente, Ley Orgánica para la Mejora  de la Calidad Educativa, se tienen en cuenta las competencias clave marcadas por la misma y se incorporan en el día a día del trabajo en la ecoescuela.

La LOMCE enumera las siguientes competencias del currículo:
- Comunicación lingüística.
- Competencia matemática y competencia en ciencia y tecnología.
- Competencia digital
- Aprender a aprender
- Competencia social y cívica
- Sentido de iniciativa y espíritu emprendedor
- Conciencia y expresiones culturales


Por otro, más allá de la ley, se incorpora la competencia artística, como pilar fundamental dentro del crecimiento y desarrollo integral de los niños y niñas.

Clica en la foto para verla más grande

 Os esperamos en esta aula privilegiada.



viernes, 21 de abril de 2017

La ecoescuela vive la primavera





Estamos teniendo una primavera muy temprana, con poca lluvia y temperaturas cálidas (de momento). Ya la vida en la ecoescuela no puede estar más en marcha.

Estamos tremendamente orgullosos de los ecoexploradores. No solo han crecido en número a raíz de la jornada de trabajo, sino que están siendo contantes y proactivos en su trabajo. De forma muy autónoma, los mayores se organizan y en las horas del patio riegan, abonan, hacen talleres con los más pequeños. Es genial verles tan dispuestos a cuidar algo que sienten como suyo, transmitiendo a los más pequeños todo lo que ya saben, de forma improvisada pero también preparada y organizada, como vemos en esta gynkhana.

 








Además, en infantil siguen animándose a salir al jardín a convertir cualquier ocasión en una experiencia inspiradora y llena de arte. Hoy los tenemos dibujando mandalas, por ejemplo.

También hay mucho trabajo para los adultos. Todos estáis invitados a venir los viernes  a plantar, instalar el riego, hacer mantenimietos varios. Te esperamos en la ecoescuela!











martes, 4 de abril de 2017

La escuela en la comunidad: nuestro río

Las familias del cole de la Navata se unieron el domingo a la iniciativa de Paula y algunos vecinos más de Galapagar la Navata para organizar un equipo de limpieza.
Contemplamos el río Guadarrama y su entorno  lleno de porquería que se acumula y desciende de su paso por Collado Villalba. Nos produce gran tristeza ver el deterioro y abandono de toda la zona ante la impasibilidad de las autoridades que de momento no ha hecho nada. Pero el río es también nuestro, de los galapagueños y el domingo nos pusimos manos a la obra para sanearlo. Es posible que si ven la implicación de los vecinos, decidan colaborar para cambiar la situación. ¡Confiemos!

Nuestra escuela quiere mirar alrededor, es parte de la comunidad. 
Queremos aprovechar para nuestros niños todos los aprendizajes. 
Este río, las dehesas, los montes que nos rodean, es su legado. Un legado que es preciso cuidar porque lo estamos perdiendo.

Si no pudiste venir el pasado domingo, habrá más. Los vecinos no están dispuestos a parar hasta ver limpio el río. Cada domingo organizarán unas horas de limpieza por la mañana. Queremos construir entre todos una comunidad que piense en el medio ambiente.


 Pero si no acudes, aún así puedes hacer algo desde casa. ¿Sabéis lo que más nos encontramos en el río el domingo? Toallitas de váter y salvaslips. No podemos dejarnos engañar: no se deshacen, contaminan, ensucian nuestras aguas, el habitat de nuestra flora y nuestra fauna.



Educa a los niños, a las chavalas, a que no tiren estos productos de higiene en el water.
Creemos conciencia medioambiental entre todos.












miércoles, 22 de marzo de 2017

Día mundial del agua

Hoy es el Día Internacional del agua y compartimos una animación sobre el ciclo.

El agua es vida.

Pulsando en los círculos azules tendrás más información.